VOTO INDEPENDIENTE

Pagina de un Lector Independiente que Apoya A Guillermo Moreno

Pablo McKinney

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martes, diciembre 16, 2008 at 02:31PM

En defensa de la alegría popular

A la señora Suprema, al santo Congreso y al cortés Ministerio Público no les ha gustado la idea de que en sus alrededores, exactamente en “la Bolita del Mundo” que durante años ha sido el centro nacional de las caricias de alquiler, Brugal intentara celebrar su tradicional fiesta gratuita y popular de despedida de año.

¿Pero, es que acaso en el Roncierto Brugal se tenía planificado algún nombramiento irregular, tráfico de influencia impublicable, pérdida alevosa de algún expediente, dedicación romántica de una pieza a algún juez de bohemio proceder, o acaso se pensaba aprobar esa noche alguna ley sin que los legisladores la leyeran? No.

Nada de lo anterior ocurriría. Sólo alegría, incitación al fornicio sano, -que siempre es sano-, muchos abrazos, “romo dao y mujere gorda” que, según mis fuentes, es lo que hay en la entrada al paraíso de los pobres nacionales, unos pobres más olvidados que un amor de conveniencia, de esos que “ni importan ni estorban”.

El Roncierto es circo fiestoso y festivo para una pueblo sin pan, pobre y vencido que, sin haber leído a Sabina, no tiene ya más religión ni partido político “que un cuerpo de mujer”, generalmente trigueña de ojos negros, andaluza de Jaén, (ay, de quién serán tus olivos.)

Si en cuarenta años de democracia fullera y cherchosa, de colindancias corruptas y corrupción impune, el Estado dominicano no ha sido capaz de dar pan, salud y educación digna a este pueblo, ¿cómo puede ese mismo Estado negarse a ser vecino de un fiestón gratuito y tradicional, escaso momento en que el pueblo pobre, alienado y feliz por un buen ron y algunas morenas dadivosas, se sienta a conversar con la María Magdalena, mientras en el fondo, El Chaval, como un Edith Piaf macho y con libras, nos dice: “Maldita sea la primera vez que hice el amor contigo, ahí fue que yo me amarré, y por tu culpa estoy más perdido que un camino viejo, más perdido que un conuco sin desyerbo, por tu culpa estoy perdido.”

Que la SCJ, el MP, y el CN revisen su decisión. Una cosa es vivir sin pan, y otra más grave es vivir sin derecho a la alegría, alienación circense de un feliz final de año. Ya habrá enero para seguir j… jorobados.


sábado
06dic

Baní, -entre magos y dulces-, espera

Acabo de entrevistar a Mario Soto, en El bulevar de CDN2, y ya metidos en recuerdos, a los dos se nos han desparramado todas las nostalgias, todo el dolor sentido ante lo que está ocurriendo en nuestro pueblo.

Claro que estoy hablando de Baní: un pacífico pueblo, amante del trabajo, la limpieza, el ahorro y sobre todo la autogestión. Y es que esas han sido, son, quizás fueron, sus grandes virtudes, sus prendas de exhibición y orgullo… hasta hace poco.

Hasta hace escasos años, Baní marchaba entre mangos con su ejemplo de laboriosidad y su escasa vocación para la mendicidad social y gubernamental. El banilejos no pide: Trabaja. En Baní nunca existieron grandes ricos, pero tampoco grandes pobres. Ante el carácter y la laboriosidad del banilejo, el hambre pasaba por allá, pero sólo saludaba y, temeroso, seguía su camino.

Con los años y la migración, el pueblo fue cambiando.

A partir de los años ochenta, el lavadote activos presentó credenciales, y con el fin de siglo, el microtráfico se apodero de sus barrios marginados.

Tomado parcialmente por el narcotráfico -que es quien mueve la economía popular y barrial-, Baní fue perdiendo la esencia de sus más fundamentales tradiciones.

Las remesas legales o ilegales fueron quitando empuje a su tradicional laboriosidad, restando iniciativas, y de repente todo había cambiado, y aparecieron fortunas inconmensurables que los banilejos, y por supuestos las autoridades todas, no quisimos ver, ni se atrevía la familia a preguntarle a su hijo el origen de ese carro o de esa mansión de tanto millones de pesos, y todo en un pequeño pueblo de pequeños y medianos productores agrícolas, empleados públicos o de “La Famosa”, y sobre todo de comerciantes detallistas, más algún maestro.

De repente, Baní se ha quedado sin norte económico, sin liderazgo social y empresarial para enfrentar al poder omnímodo, “eminente”, inminente y ominoso, del narcotráfico y el lavado… malos hijas de familias respetadas fueron cayendo en el mundo de las bandas y el lavado, en Boston o New York. (En Baní, ya no es de buena educación preguntar el nombre de los cinco hombres más ricos del pueblo.)

Así andaban las cosas cuando, en un exceso de confianza, (¡era tanta la impunidad y la complicidad de autoridades!) ocurrió la tragedia de Paya. Y de repente, en un segundo, todo cambió; atrás quedaron siglos de laboriosidad, honradez, limpieza, autogestión, Baní como una familia, Hostos con Guabá y Melvin conversando de amores en un banco del Parque Central.

¿Qué hacer? Eso es tema para otro bulevar, vale.


miércoles
03dic

Muere un país, irresponsablemente

Me lo contó casi en silencio, enmudecida su palabra, apenas un murmullo:

“Primero faltó la energía eléctrica. De eso hace mil años. Pero entonces, las lámparas jumeadoras ayudaban, y un buen día, una “planta” llegó salvadora a la familia. Era marca Honda. En la Agencia Bella se la fiaron al viejo. Años más tarde, llegó rotunda la escasez de agua potable, pero mi padre se sacó el segundo premio de la Lotería y una cisterna con su motor ladrón incluido salvó a la familia del bochorno. Gracias al invento inglés de los seguros, el negocio de las clínicas privadas, la salud de la familia la cubre un centro médico privado. Años ha, cuando los apagones reaparecieron, metido uno en familia, en el residencial compramos una segunda planta, y, los Fondeur nos instalaron un inversor maravilloso. Ante el deterioro galopante de la educación dominicana, convertida en líder negativo del continente por sus pésimos resultados, crecieron los colegios y en ellos nuestros hijos. Cuando la delincuencia también creció, y aumentaron los robos en las casas, unas buenas rejas de hierro que hizo Pucho Montilla en Baní solucionaron el asunto. Para entonces, se trataba de rateros en busca de joyas, dinero y algún pasaporte visado. Ya en los últimos años, la inseguridad es total, con sereno y sin guachimán, con rejas o sin ellas. En cualquier lugar y a cualquier hora usted puede ser asaltado, vejado, robado, asesinado. Como la capital ya es “invivible”, desde los viernes me marcho con la familia para El Manaclal, en Baní, pero ahora resulta que allí también ha llegado la delincuencia y cada semana hay robos en alguna de las casas. No hay salida. La pregunta que te hago, es tan sencilla como desoladora. ¿Qué fue del país que perdimos? ¿Cómo pudo ocurrir que sin darnos cuenta, nos robaran el país de todos, tan así no más, así tan sencillamente… “se muere la gente como quien se va”. Y también muere un país… irresponsablemente.”


sábado
29nov

¿Qué hacer?

¿Qué hacer?

“Es inútil que golpees la puerta: estamos adentro.” JLBorges.

El mal momento nacional es innegable, y lo que es peor, ocupa todas las vertientes y puntos cardinales, desde la economía a la ética, la política y los partidos, la delincuencia y sus éxitos, el narcotráfico y sus triunfos, la corrupción y sus goces, la impunidad y su fiesta, e incluye, como regalo de promoción, a funcionarios convertidos en maquinitas “restavotos”/ popularidad a su gobierno y a su presidente, off course.

Añada ahí, a los especuladores impunes de siempre, a ciertos empresarios en sus oligopolios de precios y salsa -y el gobierno teorizando-, bien gracias, en fin, que aquí, salvo el fornicio y sus tempestades, ay, don Radha, todo anda mal, incluida la esperanza, y eso sí es grave.

Entre nuestros muchos problemas, posiblemente el mayor sea la falta de esperanza, la ausencia de alternativas, de árbitros, de fe. Aquí, hasta los seguidores formales de Cristo andan con su crisis congresual de Concordato y privilegios.

Cansado, el país pareciera no estar por la labor de “dar otra batalla”, y eso sí es preocupante. Lo otro es “gerencia y autoridad” que siempre pido, pero nadie me hace caso, y vuelvo a la esperanza: Durante el trujillismo o el balaguerismo doceañesco, al pueblo siempre le acompañó la posibilidad de la esperanza. O estaba Bosch con su ejemplo, o estuvo Peña y su liderazgo, estuvo el PRD o estuvo el PLD como alternativas. Pero, ¿y ahora? ¿Qué político, personaje público, partido, ONG, embajada, o amante morena, encarna hoy la reivindicación nacional?

Ante tal panorama, recuerdo ahora a Enrique Jardiel cuando decía que para encontrarle sentido a la vida nada hay como morirse o estar cerca de la muerte; y resulta que el país está cerca de la anarquía total, la ingobernabilidad que es como se le dice ahora a la posibilidad cierta de que nos vayamos todos a la M…

Ahí está el país. Estos son nuestros problemas.

En lo que los poderes fácticos (político, económico, diplomático y religioso) se ponen de acuerdo en actuar, en hacer algo, sea usted pragmático y aterrizado como un político en elecciones: déle un beso a sus hijos, “háblele de tú” a su señora como cuando novios, y sólo entonces, relajado, hágase de una vez la pregunta del momento: “¿Qué puedo hacer para lograr que algún día mis hijos vivan en un mejor país”?

Ser toreros

En un país de nuestras características políticas y socioculturales, patria empobrecida de pan e ideas, para sobrevivir en la gobernación presidencial y llevar a la realidad sueños, promesas, – boschitas o peñagomistas- los señores del PRD y del PLD tendrían que ser toreros.

Ser toreros y sobrellevar con estoicismo las ráfagas de los intereses, -quise decir del toro-, que llegan de forma intempestiva y cotidianamente a la plaza, o sea, al Palacio, ¡y hacerlo sin burladero! que es valla situada delante de la barrera y tras la cual se refugia el torero para defenderse/burlarse del toro.

El burladero tendría que ser el pueblo organizado, las grandes masas que, “empoderadas” de su razón histórica a través de sus organizaciones sociales respalden a un gobierno/torero cuando este se decida a tomar decisiones que afecten a los poderes fácticos, las élites, los señores, el toro, o sea.

Pero resulta que el país nacional es una isla conservadora, en lo social y lo electoral, con unas fuerzas populares incapaces de organizar y convencer a las grandes mayorías de la necesidad de su lucha. ¡Y hay que sobrevivir!

Así llegan los gobiernos liberales a “la política como el arte de lo posible”, y canta feliz el pragmatismo, y se echan a llorar los folletitos, un viejo sabio, el gran moreno, eso.

Huérfano de las fuerzas sociales que le permitan aguantar el tirón del toro, o sea, el burladero, nuestros partidos liberales sólo han podido serlo (socialdemócratas, boschistas) mientras permanecen fuera del gobierno. Por eso, cada uno de sus triunfos, tan preñados de esperanza, ha sido siempre el anticipo de un desengaño, por lo menos en lo que tiene que ver con la priorización de la lucha contra la pobreza, por la igualdad social. (Por ejemplo, las estadísticas nacionales de inversión en Educación en los gobiernos liberales desde 1978 son un asco.)

Leonel Fernández, -con sus respetuosas formas y su estilo nunca confrontacional, más su especial talante para el pragmatismo con flema inglesa- ha sobrevivido con éxito en el terreno electoral, pero ya no en el mundo de las luchas liberales que postuló siempre el PLD, sino con un proyecto conservador que ha dado sus frutos electorales (hasta va a lograr asimilar en los próximos días lo que queda del PRSC).

La progresía, las palabras, los hechos

Si usted lee la prensa, asiste a seminarios, se informa de talleres o ve los telediarios, se dará cuenta de que el gran problema de los sectores liberarles y progresistas del país no ha sido nunca la falta de palabras o la escasez de homenajes, sino la insuficiencia de hechos, el desprecio por el buen ejemplo.

¡El problema de la progresía nacional no ha sido las fechas sino los olvidos!

El drama histórico de toda la progresía nacional –de toda- ha sido siempre el ser más eficiente llorando grandes muertos que luchando por los pobres vivos, y a los datos de nuestra pobreza, a los porcentajes presupuestales dedicado a lo fundamental me remito.

Estoy hablando, no sólo de la izquierda termocefálica entreverada en sus rencores y resentimientos, sino de un PRD socialdemócrata y centro izquierda, y, por supuesto, hablo de un PLD de la misma línea, tanto así, que sus intermedios se llaman Ho Chi Minh, Guevara, Máximo Gómez, Allende.

Nuestra progresía, -toda ella- ha sido más eficiente cantando himnos que siguiendo ejemplos, eso, ejemplos. “¿Comprende?”

Tanto el PRD como el PLD han llegado al poder para, en lo esencial, negarse así mismo. Claro, que ha habido avances, claro que ni son todos los que están ni están todos los que son, pero hoy no estoy yo por la labor de las excepciones, y que los dignos derrotados en su honradez me perdonen.

Hoy, el PLD exhibe un liderazgo electoral innegable pero sólo después de haber decidido enterrar a Bosch para dedicarse a encantar con las mieles del poder a una derechona que, huérfana de Balaguer, no puede ya vivir fuera del erario y sus caricias. Por eso, el PLD gana elecciones pero pierde credibilidad, que los partidos, ay, son como los amores, cuando olvidan los principios en que sustentaron su existencia, comienzan a desaparecer, aunque ganen elecciones. Cada ser vivo lleva dentro de sí el germen de su destrucción, el del PRD y el PLD ha sido el olvido.

A pesar de sus triunfos, el PLD no ha sido capaz de convertir a la derechona conservadora al peledeísmo auténtico, sino todo lo contrario, pues buscando su apoyo ha hecho suyas sus prácticas de clientelismo, corrupción, impunidad, olvido, y así se ganan elecciones pero no se hacen revoluciones sociales y mucho menos éticas, claro que estoy hablando de Juan Bosch.

El de hoy, es un PLD tan alocado en sus triunfos, que ha llegado al exceso y la ingratitud de nombrar/reconocer en su gobierno a enemigos personales y difamadores profesionales del hombre, el nombre y la familia de Juan Bosch. Los padres pueden perdonar, los hijos no.

Uno tenía la sospecha, el pálpito, y algunas pruebas y lo advirtió en un libro hace ahora casi nueve años. “Elogio de la derrota.”

El PLD ha elegido morir de éxitos para vivir en un fracaso ético tan flagrante, que ya hasta Euclides Gutiérrez y Alejandrina Germán lo han visto. Mañana sigo, si Dios quiere, y don Pepín no se opone.

Elogio de la derrota: Más sobre progresía, palabras, hechos

Lo del PLD morir de éxitos para vivir en un fracaso ético tan flagrante que ya hasta don Euclides, Alejandrina, Wilton y Miguel Andújar lo han visto, uno lo vio en junio 1999, pero entonces nadie le hizo caso, aunque hasta llegó al exceso de escribir un libro para denunciarlo. El titulo lo decía todo: “ELOGIO DE LA DERROTA”

La obra se publicó gracias a la solidaridad banileja de Ángel Matos, presidente de Mediabyte, a quien eché un temporal y fraternal “cubo” de varios miles de pesos, pues para la ocasión, en olla total, no pude avanzarle más que veinte mil pesos, y sólo tres años después le pagué el resto. Pero el libro se escribió.

¡Hablo de polvos que trajeron lodos!

Estoy hablando de cuando por primera vez, -en medio de una lucha interna por la candidatura presidencial- en el PLD se pusieron en práctica -entre compañeros miembros de ese partido- las truchimanerias y despropósitos tan comunes en el PRD de los ochenta o en el PRSC de siempre, un PRSC que hasta su relativa desaparición por absorción leonelista, fue la escuela nacional de clientelismo, fraude electoral, genocidios y otros horrores.

En esas histórica y tristemente célebres elecciones internas de junio de 1999, el equipo de Danilo Medina hizo lo que no debía, Leonel Fernández se lo permitió, y ante el abuso, Jaime David no se opuso con la contundencia que la gravedad del momento imponía. ¡Y aquí están hoy los resultados!

Perdida la virginidad ética en aquel junio de 1999, lo que ha venido ocurriendo en el PLD con el paso de los años, es una perredeización acelerada del peor PRD, mientras una minoría comienza a ver con indignación y un poquito de vergüenza, todo lo sucedido.

El PLD ha sido exitoso ELECTORALMENTE, mientras éticamente se niega a sí mismo, negando a su santo padre. Hace mil años, Tagore preguntó, ¿qué es un hombre sin un sueño? Hoy, aterrizado en el Caribe hispanoafricano, pregunto yo: ¿Qué es un peledeísta si ha olvidado a Bosch?

Con el PRD en 1978 y hasta el 86 ocurrió lo mismo, y a partir de ahí no ha dejado de entrar el mar en ese partido, como hoy entra al PLD, el problema es que las olas de ese mar están ahogando al país.

El Metro telefónico de la Educación

Desde siempre, nuestro país ha estado a la cabeza de los avances en telecomunicaciones. En los años ochenta, la distancia entre España y República Dominicana en tecnología telefónica era inmensa, y a nuestro favor.

Por otra parte, digamos que en eficiencia y voluntad política para hacer las cosas, los señores constructores del Metro de Santo Domingo han presentado sus mejores credenciales.

Los telefónicos Codetel, Orange y Tricom, más Diandino Peña y su OPRET “a” por el Metro, son un buen ejemplo de cuánto puede lograr esta sociedad nuestra desde el sector privado y también desde el Estado, si es capaz de definir sus prioridades y se decide a llevarlas al mundo maravillosos de las realizaciones y las realidades. Y que ladren al Hidalgo.

Todo lo dicho anteriormente, sólo busca alentar al ciudadano de a pie, a Juancito Pérez Vidal, alias, Tito, en la seguridad de lo que como patria podemos alcanzar, si logramos ponernos de acuerdo, llegar a acuerdos y cumplirlos… y si quiere que entre el mar.

Con la voluntad de Diandino y la inteligencia de las telefónicas nuestras, el país necesita construir cuanto antes el Metro Telefónico de la Educación, y ahora tiene la oportunidad, con un ministro de la cosa que ha presentado las mejores credenciales, justo como una sospechaba. Y es que Melaneo se había preparado toda una vida para ser ministro del asunto, conoce, -desde el magisterio y los intereses político partidarios-, la importancia de la educación en el mundo de siempre, y especialmente en el de hoy, donde cómo nunca antes se valora el conocimiento, la educación formal o doméstica, esa misma que es ya el único parámetro válido para dividir a los seres humanos.

El Paredes sabe que es posible, -si la sociedad toda le apoya-, aumentar el presupuesto de educación a 49 mil millones de pesos y comenzar a recuperar el tiempo perdido. Justo y como sabe la necesidad de que su ministerio trabaje de la mano de la sociedad y sus organizaciones. Que no basta con convidar a cierta sociedad civil para diseñar planes y luego abandonarla a sus suerte, oliendo donde guisan, sofrito del sancocho nacional.

Diandino y su Metro, las telefónicas y sus éxitos son la expresión palpable de que podemos y debemos comenzar a construir de una vez, El Metro telefónico de la Educación.

Absurdidades por Serrat, Luismi y los apagones

Mientras las noches nacionales semejan una boca de lobo, Serrat bendice el TN con el flaco Rodríguez como discípulo imprescindible, para entre ambos celebrar la santa poesía como la gran fiesta del alma humana y sus sentires.

Apagones y poesía: Absurdidades de una patria volandera que no encuentra su camino. País pendular y dolorosamente absurdo en sus absurdidades porque no logra definir sus prioridades.

Mientras en el TN volaba alto la canción del más alto cantor, -que junto a Sabina y Silvio conforman la santa trinidad de la poesía cantada-, y Luis Miguel –el gran cantor de los amores 40 y 20, ay-, y mister Juanes afinan voces para deleitarnos esta semana, los problemas nacionales no cesan, como no cesan las protestas por los apagones y otros reclamos que crecen como la verdolaga desde Barahona a Bayaguana, Santo Domingo a Navarrete, Licey al Medio, Salcedo, los Falpos, o sea.

Absurdidades de una patria hipócrita, bullanguera y cherchosa, porque hay unas cuentas éticas y económicas que no cuadran. ¿Cómo explicar que un país donde cuatro de cada diez ciudadanos vive en condiciones miserables, y el 94% de los que trabajan gana menos de 15 mil pesos mensuales, en ocho días Serrat, Luis Miguel y Juanes anden llenando plazas, teatros, estadios como si nada? Aquí hay un dinero que no se explica ni puede explicar nadie. El país es una sola lavandería reinando en sus jodidas colindancias, hagan memoria, ¿Qué sería de la economía popular sin el padre, primo, o hermano vagabundo en su asunto de Bonx o Boston? ¿La hermana en sus malos pasos holandeses o italianos? “Dos mujeres y un camino”, dos gotas en una canción, o sea, dos mundos en una misma patria. País a oscuras literal pero también espiritualmente, y el éxito de Joan Manuel y José Antonio, como si el Padre Antonio y su monaguillo de Andrés fueran, a eso remite, a una ausencia, a un vacío de existencial dolor, porque aquí el que no muere de hambre se muere de falsa chercha o depresión. Y todo porque nosotros “los de entonces, ya no somos los mismos”, y estamos dejando a nuestros hijos un país peor que el que nuestros padres nos legaron. Algo parecido a eso debe ser el fracaso.

PD: Mientras tanto, que cante el Luismi lo que quiera, el Juanes también, que mañana cantará Víctor Víctor en la Casa, por reintentar la esperanza, como si fuera un amor, la luz de tu “amor florecido ante el mío en tu mesita de noche, en tu mesita de noche. ¿Y entonces?”

La gran tentación

“A quien corresponda”… como el Serrat que nos visita y reincide en la esperanza como en la vida, aquí en la tierra como en el cielo. Agradecido, don Nano, agradecido.

Ella es tentación, la atracción mayor, como el Gran Cañón, del Colorado, sólo que los poderes de su seducción pueden ser un poco más profundos.

Ella nos quiere alcanzar y de cuando en vez hasta canta “por soledades”, por enamorarnos y robarnos el corazón, que de robo estamos hablando.

Con sus ojos brujos, nos tienta para que nos miremos en ella, en los beneficios inmediatos de la vastedad de su pelo, sus bienes; quiero decir, el cielo del dinero, las paginas sociales.

Aparece justo cuando la vida nos da la oportunidad de demostrar que podemos sobrevivir a los encantos de su piel, ay, y servir y entregarnos a un sueño… por ser mejores.

Es la incitación mayor al desvarío, la traición a los principios que sustentan lo que somos, o quizás, tan sólo lo que pudimos ser.

Después de ella, casi siempre entra el mar, nos derrumba, y ya nunca volvemos a ser los mismos.

En una patria sin controles sociales y con la impunidad como estandarte, cada cuatro años surge Ella, la más cautivadora, en una sociedad que sólo te reconoce si le demuestras que la hiciste tuya alguna vez, en algún resort del Este, en aquel bar de buena muerte, quien sabe en qué cabaña, qué mar, qué Casa.

Ella es como esa mujer, así, alta como la esperanza, de ojos tan negros como la muerte o los malos recuerdos, y con unas caderas, ay, don Radha, unas caderas donde podría dormir la noche.

Ella tienta como una mujer con el mar en su mirada. Invita al fornicio como las tardes sin sol o los campos con grama.

De ella, la gran tentación que es la corrupción administrativa, tendrán que cuidarse los nuevos funcionarios gubernamentales y sus familiares.

Ojalá, el del PLD sea un buen gobierno. Y si va a ser malo, que sea un mal gobierno de hombres honrados hasta donde duele, como lo fue el viejo sabio de Río Verde. En el bulevar de la historia nos seguiremos viendo.

(-Escrito el día 24 del mes de mayo del año 2004.)

El triunfo de la esperanza

Entonces resulta que no tenía razón el Nano, don Joan Manuel, cuando hablo de la imposibilidad de que alguna vez “no ganen los mismos y hereden los desheredados”. Cuando se trata de la esperanza, hasta la poesía puede equivocarse.

Ahora resulta que sí, que es posible la esperanza, es lo que nos dice este triunfo del Presidente Obama. Él es eso: la posibilidad de la esperanza.

Hace un año, nadie daba crédito a la posibilidad de un presidente mulato, indioclaro sanjuanero, hijo de extranjero africano, musulmán, con una abuela atea, que le formó junto a una madre que le templó el carácter y estando lejos de la patria, lo levantaba a las cuatro de la mañana para reforzar su conocimiento del inglés y los saberes de la cultura estadounidense. ¡Cuánto lamenta hoy el Presidente la ausencia de esa madre! “Hay golpes en la vida, tan fuertes, yo no sé”. De ella y sus abuelos maternos le viene al Presidente sus atributos de carácter, dicen que de su padre ausente desde los dos años, heredó la inteligencia.

Pero ahí está el gran hombre fruto de un hogar “disfuncional”, -que es como dicen ahora a los hogares de matrimonios fracasados-, electo presidente del país más poderoso del globo, nuestro vecino de amor y odio.

El destino ha jugado una mala pasada a los racistas conservadores de todo el mundo. Hace unas horas que Estados Unidos es un mejor país. La esperanza como la felicidad es terapéutica.

Barak Obama es el presidente que la gran nación de Whitman ha parido de las entrañas de sus urgencias económicas, sociales y morales. Estados Unidos no debe ser gendarme sino líder.

Los desafíos son muchos, casi demasiados. Pero con el Presidente, confiemos en “la audacia de la esperanza”, en el poder del carácter y la voluntad, y es que, como en aquel libro inolvidable de nuestros años adolescentes y moscotivas: “Así se templó el acero”.

Como desafíos: dos guerras por terminar, un Irán que persuadir de pretensiones nucleares, y una economía destrozada en crisis de confianza hacia su sistema financiero, con un déficit de US$483 mil millones, y un paquete de salvataje de 700 mil millones más, esperando.

Al Presidente Obama, el presidente Bush sólo le deja de positivo una herencia: la certeza de su ausencia. Al fin ha triunfado la esperanza.

El destape dominicano

De este asunto del “destape” se enteró gracias a los movimientos hippies estadounidenses y su revolución sexual de los años 60, cuyo lema era: “Haz el amor y no la guerra”, justo lo que 40 años después el filósofo dominicano, Tulile, expresara en un tema musical de inspiración budista: “El chinito quiere la paz”. Es más vulgar, pero es lo mismo. Como cuando Milanés canta: “La prefiero compartida antes que vaciar mi vida”, y el bachatero Teodoro le súplica a la misma mujer: “Pégame cuerno, Mami, pero no me dejes.” Ventajas de las buenas formas, pero la misma esencia.

En España, muerto Franco de aburrimiento, con la democracia llegó el destape que trajo los primeros desnudos en el cine y el teatro. Madrid fue entonces, -como ha sido casi siempre-, un París retrasado, aunque en lo del fornicio las españolas de entonces se esforzaran en superar las habilidades amatorias y orales de una Loraine de pañuelo gris y ojitos verdes que leía poemas en el café Gijón, ay, o de la Schneider de El ultimo tango en París, que a todos nos hizo envidiar por siempre a Marlon Brando. El español, fue un destape autentico y alocado, excesivo y feliz, con don Paco Umbral como príncipe celestino de todas sus fiestas, y un miniautomovil Seat 600, como lugar donde, según mis fuentes, fue concebida gran parte de la población madrileña nacida en los 80.

Los que cito aquí son destapes ligados a la libertad social y sexual, al consumo de achís, anfetaminas y porros, -como el güisqui pero sin impuestos-, reinado de lo laico, participación popular, “la imaginación al poder” y otras banderas. Pero en la RD de unos años a esta parte, asistimos deslumbrados a otro destape menos divertido y más dañino ética y socialmente que el parisino de entreguerras, el gringo de los sesenta o el destape español de los ochenta. Y es que el nuestro tiene que ver más con la política y la ética, la dignidad, la honradez vencida en cualquier parte.

Lo que se le ha echado encima a nuestro país, huérfano de ideologías políticas o feliz alienación religiosa, es un destape, un infeliz striptease de nuestras vergüenzas, de lo que realmente es la sociedad dominicana. Entonces era verdad. Ahora sabemos que Rafael Leonidas Balaguer Ricardo no ha muerto nunca, superado en ciertos temas por sus viejos y nuevos herederos. ¡Vaya destape tan desconsolador y cierto!

¡Diablos, don Radha, que Edad Media trujillista-balaguerista tan larga y homenajeada! ¡Jolines!

Pina Toribio y las señales presidenciales

Ocurrió en la edición de ayer de “El Bulevar” que para CDN2 TV producimos todas las mañanas a la siete: El secretario de la Presidencia, César Pina Toribio, era nuestro invitado.

Aunque el temario era extenso, una pregunta no podía faltar. ¿Qué explica el irrespeto a la Ley de parte de funcionarios que se niegan a presentar su Declaración Jurada de Bienes? El entrevistado mostró su inconformidad con esa mala práctica convertida en costumbre por una buena parte de los funcionarios públicos. Fue entonces, cuando comentamos lo fácil que podría resultar una llamada presidencial directa o delegada al tesorero nacional instruyéndole a retener los salarios de quienes -teniendo la obligación- no presentaran su declaración jurada de bienes. Y ocurrió.

Horas después de terminada la entrevista, el funcionario llamó a los periodistas a su despacho del Palacio para informarles sobre la orden presidencial al tesorero: Serán retenidos los cheques de los funcionarios inorgánicos, o sea, jurídicamente muertos, quiero decir, sin declaración, como los niños sin acta de nacimiento.

Uno no esperaba menos de un funcionario que como Pina Toribio ha demostrado poseer el don de la mesura y la buena educación doméstica pero también la fortaleza de carácter, malas pulgas quiero decir, para defender sus posiciones y las de su partido y gobierno. Humildad suficiente para escuchar críticas y aceptar sugerencias.

Además, en la entrevista surgió un dato que refuerza mi vieja reflexión: ¿por qué un gobierno cuyos principales funcionarios en el Ejecutivo y el Legislativo, -además de haber presentado sus declaraciones de bienes- se caracterizan por accesibilidad, don de gente y decencia, por qué en ese mismo gobierno tantos señores de cargos importantes, se esfuerzan en demostrar que no les interesa para nada seguir la señal que desde el Palacio o el Congreso le envían Leonel Fernández, Alburquerque, Pina Toribio, Pared Pérez y Valentín, los cinco peledeístas de mayor rango en el Estado? ¿Por qué?

Para mejorar la deteriorada y avejentada imagen de su gobierno, el Presidente Fernández tendrá que seguir ordenando acciones como la de esta mañana, justo después de la entrevista de su ministro y nuestra queja en “El bulevar TV”. Siempre ha sido así: La amistad está más cerca de la verdad que de la lisonja. Por cierto, “aquí pasaba a pie, por estas calles.”


miércoles
22oct

Bancas y escuelas de un país fallido

Me lo contó don Francisco Umbral, y lo dejó escrito para quien pueda interesar: El problema de la crucifixión no fue nunca la crucifixión sino el clavo que no acababa de entrar en la mano de Jesús. O sea, mire usted, que estoy hablando de los detalles, Detalles, como los de Roberto Carlos, pero sin besos. Hablo de momentos que pueden definir una vida, una patria, hablo del empírico dato que puede desnudar un amor y al mismo tiempo mostrar y demostrar fallida a una sociedad mulata y bullanguera, andaluza y africana como la nuestra, por decir.

Para aquellos a quienes benditamente haya llegado la fiebre de optimismo que inunda las banderas y las almas, les tengo un dato demoledor y maldito como los adioses en las tardes sin mar. Para los que en El Catador, entre vinos, o en la acera de “El Bomba” entre “frías” y mulatas de espanto se entusiasman, e irradian felices mucho optimismo y buenos tiempos, les dejo con un dato que puede crucificar a una patria, a Jesús y a la María en sus amores contrariados.

Si por la maravillosa y cierta realidad que representa la estabilidad macroeconómica o porque al fin están cerrando las granceras alguien pudo llegar a pensar que íbamos bien como sociedad, les dejo con un dato descarnado y doliente como el abrazo que no fue o la sonrisa que no ha vuelto. Léanlo de una vez, y pidan la otra, aunque sea miércoles, miren: En esta patria que alguna vez fue tan querida, existen tres bancas de apuestas por cada centro educativo público o privado. Este es el dato: 38,231 bancas VS 13,3531 centros escolares públicos y privados… y batea El Licey.

Como ayer fue día de los poetas, hubo cena cultural en el Ministerio, y Sonia cantó a los poetas de la patria, por si acaso alguien se interesara y quisiera “saber cuál es mi patria, no la busque, no pregunte por ella.”

Por ese día de homenaje a la expresión más alta del sentimiento humano, porque a los pueblo no los mueven ni enamoran más que los poetas, por ese día y estas malas noticias, me voy a preparar el bulevar de TV (a las siete en CDN2) y les dejo con el vate Almafuerte que es maldito y cierto como estos datos, doloroso y presente como unos labios que ya no besan, ay, que ya no besan. “Procede como Dios que nunca llora, o como Lucifer que nunca reza/ o como el robledal cuya grandeza/ necesita del agua y no la implora. ¡Qué muerda y vocifere vengadora, ya rodando en el polvo, tu cabeza!”

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